sábado, 9 de abril de 2016

La Envidia y los Celos



Por Jeffrey M. Kihien-Palza
La envidia y los celos son parte de la naturaleza humana, es por ese motivo que desde comienzos de la humanidad nos han alertado sobre las consecuencias de dejarnos llevar por ellos. “El corazón apacible es vida de la carne; más la envidia es carcoma de los huesos,” dicen los Proverbios 14:30.
El juego político no escapa a las pasiones humanas en donde la envidia y los celos tienen un papel fundamental, y se utilizan a menudo para justificar una ideología y el comportamiento de un grupo humano. De este modo el fracaso de unos es por causa de otros. Del mismo modo que el éxito de unos es por haber tomado ventaja de los otros. Y todo está relacionado directamente al éxito económico y a la felicidad. Se muestra al pudiente riéndose, disfrutando y siendo feliz, y al pobre enfermo y sufriendo.
Los celos y la envidia han empujado revoluciones, guerras, genocidios y cambios radicales en la cultura del planeta. La Revolución Francesa se alimentó con el odio contra la realeza, y públicamente pasaron por la guillotina 15,000 nobles y allegados en medio de vítores y aplausos del público. La revolución comunista en Rusia fue por odio y envidia contra los industrialistas capitalistas, los dueños de tierras y la nobleza. Todos pasaron por el cuchillo. Lo mismo sucedió durante la revolución cubana, con cientos de fusilados por orden del Che Guevara.
Es por eso que el socialismo como ideología tiene que tener un enemigo, tiene que polarizar y hacer que el individuo controlado por los celos y la envidia pierda el panorama lógico de la realidad cotidiana.
El socialismo y el libre mercado están enfrentados. Ambas ideologías se acusan de los problemas de la humanidad. Sin embargo como fórmula para el desarrollo humano y la felicidad, el libre mercado o capitalismo le ha ganado la competencia al socialismo. Los países que practican el libre mercado son mucho más desarrollados que los que no la practican. Eso es innegable.
Los seres humanos escapan o emigran a países con economías de libre mercado en busca de porvenir, libertad y mejor vida. Y con su trabajo envían miles de millones de dólares a las familias que dejaron atrás.  Al menos yo no conozco a nadie que emigre a un país comunista en busca de libertad y de mejorar el nivel de vida de su familia. Eso no existe. No vemos peruanos emigrando a Venezuela por trabajo, al menos no ahora, antes de Chaves y del Socialismo del Siglo XXI, si, lo mismo que a Argentina antes de la catástrofe socialista de los Kirchner.
Sin embargo la lucha por el poder político entre libre mercado y socialismo sigue vigente. Se han inventado nuevos conceptos ideológicos para que afloren los celos y la envidia. Allí aparecen las ideas de la desigualdad, de la inclusión, representatividad y el ambientalismo. Reconocen por ejemplo que el Perú económicamente ha mejorado muchísimo, pero de forma desigual, dicen por eso que el sistema ha fracasado y hay que cambiar la constitución para que todos seamos iguales.
Para empezar todos somos iguales ante la ley, eso es indiscutible, pero también es un derecho humano ser mejor que el otro. Es allí en donde el deseo de  superación entra en juego, el mismo que requiere una inmensa cantidad de trabajo constante, y que muchas veces toma generaciones. Los padres trabajando duro para educar a los hijos, y estos haciendo lo mismo cuando les toca su turno, esa es la forma como la civilización avanza y mejora. Es el concepto del emprendedor, y el emprendedor no quiere ser igual a ti, él quiere ser mejor, mucho mejor. No te asustes porque la sociedad se beneficia con su trabajo. El socialismo quiere que le tengamos celos y envidia al emprendedor, y todo porque le va bien a base de su esfuerzo.
También dicen, “el libre mercado trae progreso pero a costa del medio ambiente.” Todas las actividades de las especies vivas en el planeta, para bien o para mal tienen un impacto. La misma agricultura, que es un invento humano, tiene impacto, lo mismo que la minería, y ambas actividades son necesarias para la civilización y se desarrollan una al costado de otro. Si no eres ambientalista, que es un concepto político, eres malo, y hay que odiarte por eso.
Asimismo, el socialismo dice que el libre mercado no incluye al pobre. Es lo opuesto el libre mercado es para que el pobre progrese, porque le brinda oportunidad, ¿acaso en Cuba el pobre tiene oportunidad? No la tiene, ni la tendrá, porque el sistema no permite la creación de emprendedores.

Por eso el discurso político de la izquierda  peruana no tiene sentido, sin embargo ha logrado que los celos y la envidia en algunos compatriotas aflore, y eso es muy peligroso para el país. Ya estamos alertados. 

viernes, 8 de abril de 2016

Cinco de Abril de 1992, testimonio de un testigo

 Por Jeffrey M. Kihien-Palza
Los antecedentes empiezan el 3 de Octubre de 1968 con el golpe de estado del General Juan Velasco Alvarado, quien depuso al Arquitecto Belaunde. Velasco instauro un estado socialista en el Perú, mucho peor que la Venezuela de Chávez, aquí se expropio todo lo que se pudo; potreros de media hectárea, e inclusive panaderías y restaurantes por medio de la ley de Comunidad Industrial que otorgaba propiedad a los trabajadores, y a los pequeños propietarios indirectamente se les expropio con la Ley del Inquilinato, que le permitía al inquilino quedarse en la propiedad alquilada pagando un céntimo.
El estado tenía el monopolio completo de la economía, y era propietario de todas las empresas que expropio y que creo. Bueno en realidad los propietarios eran los comunistas y otros personajes allegados a la revolución. Entonces, como el estado era la mayor y única fuente de empleo había que estar con Él, y tratar de entrar de alguna forma a una empresa pública, y morir en ella.
Para 1977 el Perú estaba en ruinas, la economía totalmente destruida, con escases de productos básicos, cero empleos e inflación, peor que en Venezuela del Socialismo del Siglo XXI. Ese año el Gobierno Revolucionario de la Fuerzas Armadas que era la izquierda peruana, promulga el decreto Ley 21949, llamando a elecciones para la formación de una asamblea constituyente, la misma que redacto la Constitución de 1979, ese decreto menciona textualmente en el Considerando; “QUE ES NECESARIO INSTITUCIONALIZAR LAS TRANSFORMACIONES ESTRUCTURALES QUE SE VIENEN LLEVANDO A CABO DESDE EL TRES DE OCTUBRE DE 1968…” La Constitución del 79 tenía que obligatoriamente mantener el sistema socialista instaurado por la revolución de Velasco, si no, esta no sería aprobada. Y eso es lo que sucedió, se promulgo la Constitución del 79 exactamente para preservar el estatus quo de la revolución socialista, que en la práctica era proteger los intereses de  los políticos de izquierda, sus familias y de empresarios mercantilistas.
Las elecciones de 1980 las gano Fernando Belaunde Terry con Acción Popular, el cual no quiso realizar reformas y terminar con el estado socialista, porque las empresas del estado eran el botín de los correligionarios acciopopulistas. Todo aquel que no obtuvo curul en el parlamento, termino de director gerente en alguna empresa estatal, entonces no existía incentivo para hacerlo ni mucho menos una visión de estadista de parte del Presidente Belaunde.
Con el cambio de gobierno en 1985, las cuales gano el APRA con Alan García Pérez, la revolución de Velasco se profundizo aún más. El estado metió la mano ahora si en todo, hasta se inventó un impuesto de salida para aquel que quería salir del país. El primer mes de gobierno, Alan expropio los ahorros en dólares de los peruanos y con esa plata otorgo subsidios a todo lo que pudo hasta que la plata se le termino a los dos años. Como no había plata, y se necesitaba para continuar con el populismo, Alan nacionalizo la banca. Ese acto fue la chispa que inicio la revolución del libre mercado en Perú. Inmediatamente los peruanos salimos a las calles a protestar. Además de la escases, el terrorismo y  la inflación, ahora Alan quería estatizar la banca,  osea volver a robar a los ciudadanos. Ese año nació el Movimiento Libertad, liderado por Mario Vargas Llosa, y por primera vez se habló  abiertamente en el Perú sobre la economía de libre mercado, y el éxito de los países que la practicaban. En esos años la Unión Soviética ya estaba a punto de colapsar, y en un discurso épico en el Muro de Berlín, Ronald Reagan, en ese entonces presidente de los Estados Unidos le pidió al Primer Ministro de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov que destruyera el Muro de Berlín. En 1989 la Unión Soviética colapsa y desaparece, y en China el Primer Ministro Deng Xiaoping inicia las reformas capitalistas en su país proclamando que “ENRIQUECERSE ES GLORIOSO.” Mientras tanto en Perú, teníamos dos guerrillas, y una, Sendero Luminoso, era maoísta, justamente cuando los mismos comunistas se alejaban de ese sistema por ser un fracaso.
Bueno, todo estaba listo para que Vargas Llosa ganara las elecciones del 90, y yo estuve allí, era presidente del Comando de Juventudes del Movimiento Libertad en Tacna, que luego con Acción Popular y el PPC formo el FREDEMO, el cual resultó ser un mamarracho. El FREDEMO tenía un mensaje de economía liberal, y amezaba el establishment de la izquierda peruana, y de los partidos políticos, porque ellos también se favorecían con el estatismo, era fuente de empleo y de poder para ellos, estaban asustados y yo lo vi. Entonces ellos mismos sabotearon al FREDEMO e hicieron perder la elección a Vargas Llosa, el mismo que empaco y se fue del Perú, no le intereso continuar con el Movimiento Libertad.
Fujimori, que fue el caballito de Troya de la izquierda, gano las elecciones. Fujimori, heredo un país colapsado, muerto, se tenían que hacer las reformas que el Movimiento Libertad había expuesto hasta el cansancio, pero el Congreso y el establishment incluyendo  los sindicatos e instituciones del estado se lo impedían, y con razón para ellos, porque perderían sus privilegios. El congreso bloqueo la legislación antiterrorista y se oponía a toda reforma de mercado. Es por eso, que el 5 de abril de 1992 el gobierno decidió disolver el Congreso, y meses después convoco al Congreso Constituyente Democrático (CCD) y las elecciones se realizaron el 22 de noviembre de 1992. El mismo año. La disolución del congreso fue aceptada por el 90% de los peruanos. Así fue como sucedió. El que escribe realizo oposición al gobierno de Fujimori durante todo el tiempo.
La izquierda quiere cambiar la Constitución del 93, (C-93)  para volver a la del 79. Si escuchan bien se oponen a la C-93 porque es de “corte neoliberal” ese es el meollo del asunto. Si llegasen a hacerlo, cosa que no va a suceder, porque la C-93 ha permitido al Perú desarrollarse, los politiqueros sobre todo los comunistas que viven de la política, tendrán todo el estado y sus empresas públicas a su servicio para enriquecerse, como lo hicieron hasta 1990. Así fue como sucedió, yo estuve allí.


miércoles, 30 de marzo de 2016

Las Sucursales del Poder, la Gran Transformación Sigue en Marcha


Las Sucursales del Poder, la Gran Transformación Sigue en Marcha
Por Jeffrey Kihien-Palza
En política paisano, las casualidades no existen, así como tampoco el azar. La mayoría, si no todas las tareas de campaña están fríamente calculadas. Cada acción tiene que producir una reacción, siendo la meta  alcanzar el poder y conservarlo por el mayor tiempo posible, la vías para alcanzar el poder pueden ser democráticas o por la fuerza. En la última década estamos siendo testigos de dictaduras comunistas (Socialismo del Siglo XXI) que llegaron al poder por la vía democrática, y luego, haciendo uso del estado destruyeron las instituciones democráticas para quedarse en el poder. Una de las formas más fáciles de usar el estado para fines políticos y acaparar el poder es mediante el populismo.  La izquierda, como fieles seguidores ideológicos de Lenin, lo sabe muy bien, creen fehacientemente que “salvo el poder, todo es ilusión.” Lo demás no les importa, solo el poder les llena el vacío existencial.
La Gran Transformación hacia el Socialismo del Siglo XXI continúa su rumbo. La posta del proyecto es tomada por las sucursales del poder que el Partido Nacionalista de los Humala ha abierto. Las sucursales son varias, algunas fundadas entre gallos y medianoche, otras reciclándose para obtener el voto del odio y antisistema, la variante es la misma, todos nacieron del mismo vientre. Julio Guzmán, el candidato improvisado que no pudo siquiera realizar una inscripción de acuerdo a ley, un hijastro de los Humala, un heredero mayor que murió a temprana, edad. Otros son Julio Cerrón y Gregorio Santos, hijos de menor calibre y ambos anti sistema.  La heredera, la hija predilecta y de confianza, la amanuense de la pareja presidencial, la pieza del ajedrez que salvara a la pareja presidencial y a ella misma de la cárcel y el escándalo de corrupción internacional de la mafia socialista,  Verónika Mendoza, la chica rebelde que no cree en la democracia, pero la utiliza como mecanismo para llegar al poder. Lenin también decía; “es una verdad el que con frecuencia en política se aprende del enemigo." El enemigo le brinda la democracia en bandeja al comunismo para que se perpetúen en el poder, y se enriquezcan. Allí están los ejemplos, los Humala, los Kirchner en Argentina, Evo en Bolivia, Chávez y Maduro en Venezuela, Correa en Ecuador, y Lula y Rouseff en Brasil, todos parte del Socialismo del Siglo XXI y parte de la historia del fracaso latinoamericano. Latinoamérica no aprende de sus errores.  
Verónika Mendoza es la hija heredera de la pareja presidencial, ella es la encargada de continuar con la Gran Transformación, pero esta vez será más profunda. Su mano derecha es el comunista anti minero Marco Arana, el incendiario líder marxista que contrata grupos violentos para desestabilizar el país, y luego cobrar cupos a la población y a la empresa privada, allí están las pruebas de lo que sucedió con Tía María y la millonaria extorsión a la Southern Perú. De eso viven, ahora imagínense a esta pareja con poder. Nadie estará a salvo, absolutamente nadie.
La Gran Transformación ya inicio su gesta violenta, con grupos armados atacando a los otros candidatos y campañas abiertas de difamación. Todo esto es financiado por la pareja presidencial, allí tienen que meter plata, es indispensable para ellos mantener su cuota de poder para evitar la cárcel que se aproxima como una tormenta inevitable.
La Gran Transformación de Veronika Mendoza y Marco Arana ya anuncio que cambiara la constitución, nada más dañino para el país que ese cuento descabellado,  justamente ahora que la economía se retrae aceleradamente y la creación de empleo se detiene. No hay chamba por culpa de la Gran Transformación de la pareja presidencial y del comunismo de la nueva pareja presidencial Veronika Mendoza y Marco Arana.

Fue un error elegir a los Humala, pero así es la democracia, hay que respetarla, porque a pesar de sus errores es lo mejor que tenemos. Pero ahora, después de la experiencia de los últimos cinco años, con un gobierno ineficiente y corrupto, de líderes que mienten descaradamente, y  han quitado el pan de la boca de millones de peruanos, votar nuevamente por la Gran Transformación, el peor gobierno de la era post Fujimori,  es un pecado que asegura el infierno. La nueva pareja presidencial Veronika y Marco no se merecen siquiera un congresista, ni una alcaldía, porque su meta es empobrecer al peruano para poder controlarlo con dadivas, como vales para que pueda abastecerse de dos rollos de papel higiénico y un kilo de arroz por mes, tal cual sucede en Venezuela y en Cuba.. Esa es mi opinión. 

sábado, 19 de marzo de 2016

De la Pagina Once al Gas de Camisea, la Construcción de Infamias en el Perú

En la década de los ochentas los peruanos estábamos obligados a celebrar cada 9 de Octubre, el Día de la Dignidad Nacional. La festividad tenía que ser también analizada en los colegios porque era parte del currículo escolar de aquellos años. Sin embargo su origen era un mito, una explicación no racional de lo que realmente sucedió esa fecha.
El tres de Octubre de 1968, faltando meses para que concluya el primer gobierno constitucional de Fernando Belaunde Terry, el General Juan Velasco Alvarado dio un golpe de estado y lo  saco de palacio de gobierno en pijamas. La infamia política utilizada como excusa para el golpe de estado, fue la perdida de una página de un borrador de contrato (Acta de Talara) que se había negociado con la International Petrolean Company (IPC), para que esta última le pague más impuestos al estado peruano por el petróleo que extraía de los yacimientos petrolíferos de la Brea y Pariñas en Piura. La página perdida, dio inicio a la fábula política conocida como  “La Página Once,” con canción incluida y arrebatos retóricos candentes, fue la munición para terminar con la democracia e iniciar el nefasto gobierno comunista del general Velasco, el cual destruyo el país. Velasco fue un Hugo Chávez peruano, hasta mucho peor creo yo.  El nueve de Octubre del mismo año, el ejército ingresa a la Brea y Pariñas e ilegalmente toma posesión de las instalaciones desconociendo los contratos firmados entre el Perú y la empresa privada. Ese acto inicio la marea de expropiaciones en el país. El estado Peruano tuvo que indemnizar a la IPC con más de 600 millones de dólares de la época, mucho más del valor real de los campos petrolíferos que ya estaban a punto de secarse y de la refinería de petróleo.
Ese acto ilegal y matonesco del 9 de Octubre dio inicio a la celebración del “Día de la Dignidad Nacional,” la dignidad de romper un contrato y el estado de derecho en el Perú, y todo por motivos políticos, para justificar un golpe de estado y envilecerse con poder.
La historia se está repitiendo, antes fue la Brea y Pariñas, ahora es el gas de Camisea. El floro perverso es el mismo “nos están pagando muy poco,” “la empresa  está robando al pueblo peruano,” “hay que nacionalizar el gas,” ”hay que renegociar el contrato.” Y el abanderado de esta propuesta ilegal es el candidato de Acción Popular, don Alfredo Barnechea. La paradoja del tiempo es que el fundador de Acción Popular, Fernando Belaunde fue derrocado con la excusa también de que la empresa privada “pagaba muy poco” por el petróleo que extraía de la Brea y Pariñas, y eso era falso, totalmente falso. En mi opinión la perversa fabula política se está formando nuevamente, y será usada para quebrar el estado de derecho para que algún politiquero tome el poder.
Ningún país en el mundo ha logrado desarrollarse sin estado de derecho. El estado de derecho requiere que se cumpla la ley, porque para bien o para mal es la ley y punto, no hay tolerancia para quien la quiebra, mucho menos para el político que se abandera con una propuesta ilegal como la de desconocer los contratos firmados por el estado peruano con empresas privadas.
Obligar a la contraparte a cambiar las cláusulas del contrato es ilegal, y tratándose de un contrato con una empresa internacional las consecuencias son mucho peores porque ahuyenta la inversión extranjera. La inversión privada crea riqueza y trabajo, y es escasa en todo el mundo, atraerla a invertir al Perú es tarea difícil, porque aquí un grupo violento fácilmente quiebra el estado de derecho, y paraliza una inversión millonaria, con el único objetivo de sacar algún provecho político o pecuniaria, y eso lo podemos ver con los líderes anti mineros que ahora quieren vivir a expensas del fisco.  Alfredo Barnechea es un anti minero solapado, esa es la imagen que  está proyectando. ¿Que estara pensando el arquitecto Belaunde desde el mas haya?




https://youtu.be/k7OuxDw47hI



martes, 1 de marzo de 2016

Las Constituciones Peruanas y la Propiedad de los Recursos Naturales


Por Jeffrey M. Kihien
El Perú, desde su fundación republicana ha elaborado 12 constituciones, empezando por la Constitución de 1823, la cual reemplazo a la Constitución Política de la Monarquía Española de 1812, la misma que estipulaba en el  artículo 5,” que son españoles; “Todos los hombres libres nacidos y avecindados en los dominios de las Españas, y los hijos de estos.”  Legalmente fuimos españoles antes que peruanos.
Las ocho primeras constituciones peruanas son similares, estipulan la división de poderes y sancionan al Perú como un estado democrático. Prácticamente son repeticiones una de la otra, siendo una de sus características respetar la libertad individual del ciudadano a crear riqueza, obviando legislar sobre la propiedad de los recursos naturales y el derecho del estado a expropiar.
Con la Constitución de 1920, promulgada por Augusto B. Leguía, cambian las relaciones entre el ciudadano peruano y el estado.  Leguía reemplazo la Constitución de 1860, vigente por sesenta años, por la suya. Y, por primera vez en la historia constitucional del Perú el estado se declara asimismo propietario de los recursos naturales, en esta oportunidad solamente de la “propiedad minera.” El artículo 42 de la Constitución de 1920 declara. “La propiedad minera en toda su amplitud pertenece al estado. Solo puede concederse la posesión o el usufructo en la forma y bajo las condiciones que las leyes dispongan.” Este artículo de la constitución le confisca al peruano los minerales que existen en el subsuelo de su propiedad. Constitucionalmente el estado empobrece al ciudadano peruano aboliendo su derecho a crear riqueza con los minerales que podría encontrar en sus terrenos.
La constitución de Sánchez Cerro de 1933 va más lejos, se apropia de todo el Perú, incluyendo los árboles y el agua. El Artículo 37 de dicha constitución declara directamente; “Las minas, tierras, bosques, aguas y, en general, todas las fuentes naturales de riqueza pertenecen al Estado, salvo los derechos legalmente adquiridos. La ley fijará las condiciones de su utilización por el Estado, o de su concesión, en propiedad o en usufructo, a los particulares.”  Este artículo de la constitución vuelve “informales” a todo aquel peruano que en ese momento estaba aprovechando comercialmente un bosque, una pequeña veta o cualquier otro bien que el estado considere como bien natural, incluyendo las piedras y arenas del mar y los ríos.
Las constituciones de 1979 y 1993 son mucho más confiscatorias, llegan al extremo de lo fantástico, directamente le dicen al ciudadano peruano “todo es mío, quiero que seas pobre eternamente, y por derecho constitucional,” Fíjense compatriotas la intromisión de ambas constituciones en la vida privada y el derecho de propiedad de los ciudadanos peruanos.
Constitución de  1979 Artículo 118.­Los recursos naturales, renovables y no renovables, son patrimonio de la Nación. Los minerales, tierras, bosques, aguas y, en general, todos los recursos naturales y fuentes de energía, pertenecen al Estado. La ley fija las condiciones de su utilización por este y de su otorgamiento de los particulares.
Constitución de 1993 Artículo 66°.- Los recursos naturales, renovables y no renovables, son patrimonio de la Nación. El Estado es soberano en su aprovechamiento. Por ley orgánica se fijan las condiciones de su utilización y de su otorgamiento a particulares. La concesión otorga a su titular un derecho real, sujeto a dicha norma legal.
Las dos últimas cartas magnas declaran constitucionalmente que el estado es dueño, amo y señor de los “recursos naturales, renovables y no renovables,” la energía solar y la energía eólica (vientos) son ahora también propiedad del Estado Peruano por obra y gracia de los políticos peruanos. Entonces si Ud., vecino quiere producir en su casita energía a base de los rayos solares, o utilizando los vientos, el Estado Peruano tiene la potestad constitucional de prohibírselo, o en el peor de los casos cobrarle un impuesto por el uso.
La libertad, y el derecho a crear riqueza están constantemente amenazados, poquito a poco el estado va metiéndonos en un corral con el afán de dominación. Hace poco nomas, con bombos y platillos, el congreso aprobó una ley prohibiendo el consumo de gato y otra sobre maltrato animal, o sea el estado nos dice ahora que aunque te estés muriendo de hambre, y el gato y tus mascotas sean tu propiedad, no la puedes comer para salvarte tú y tu familia, así de simple, ya te confiscaron el derecho de propiedad sobre tus mascotas.
Somos libres, seámoslo siempre compatriotas. El enemigo de la libertad es siempre el estado.



lunes, 22 de febrero de 2016

Las Primarias en los Estados Unidos

Las Primarias en los Estados Unidos
Por Jeffrey M. Kihien-Palza
Estados Unidos es un país  en constante campaña política. La democracia es una industria aparte que no descansa nunca. Los partidos políticos, que son básicamente dos; el  Partido Republicano y el Partido Demócrata,  en el afán de lograr su cuota de poder, invierten en la formación de nuevos líderes así como en los objetivos de su ideología y agenda política.
Estamos en año de elecciones y los partidos políticos están en el proceso de elegir su candidato a la presidencia de los Estados Unidos. A este proceso se le conoce como las “primarias,” y ambos partidos por estrategia, las desarrollan en simultáneo.
Ambos partidos celebran elecciones internas por iniciativa propia, no existe obligación impuesta por el gobierno federal o estatal. En algunos estados, los simpatizantes inscritos en uno u otro partido son los únicos que pueden votar, en otros estados la elección es libre, cualquier ciudadano puede ejercer voto. El candidato vencedor gana todos los delegados por ese estado a su favor. Luego al final de las primarias, los delegados proclaman a su candidato en una convención.
En estas elecciones el Partido Republicano empezó con 17 candidatos, con el pasar de los meses, los que no reciben apoyo van renunciando a su candidatura. Ahora solamente quedan tres firmes en la formula Republicana; Trump, Cruz, y Rubio. En el Partido Demócrata los aspirantes son básicamente dos, Hillary Clinton y Bernie Sanders, allí está muy reñida la elección. Clinton creyó tenerla fácil.
En teoría cualquier persona puede inscribirse, competir y ganar la nominación por su partido, pero se necesita un extraordinario aparato logístico y mucho dinero.  El New York Times informa que al 20 de Febrero de 2016 Hillary Clinton ha recaudado para su campana $188 millones (M), seguida por  Ted Cruz con $104.2M, luego el socialista Demócrata y senador Bernie Sanders con $96.3M, los Republicanos Marco Rubio con $84.6M millones recaudados y Donald Trump con solamente $27.3M. Trump tiene la campaña más eficiente, con poco dinero invertido es el candidato Republicano que más delegados ha ganado hasta el momento, sin embargo nada está dicho, las primarias no han terminado todavia. Este dinero es únicamente para las primarias, para la elección presidencial se necesita muchísimo más, un billón de dólares directos por candidato, más las donaciones que hacen los simpatizantes en comerciales y propaganda. El dinero recaudado, la identidad de los donantes y la forma en que se gasto es información pública. Es un grave delito gastar el dinero de las donaciones en otras cosas que no estén directamente relacionadas con la campana política, así como es un delito también invertir dinero que no haya sido declarado como donación. Esa parte si está fuertemente regulada. La política en la súper potencia Americana es transparente, allí no se ven agendas secretas, ni dinero que viene en maletas, tampoco  candidatos que se hacen elegir a dedo por sus amigos violando la ley electoral, y con marchas y vigilias quieren torcer el brazo de la ley.  Y si el candidato tiene algo que esconder, mejor que lo haga público antes de entrar en política, porque lo van a descubrir



Para que una democracia progrese, hay que cumplir con la ley, no existe otra vía. Así están las cosas.

 

miércoles, 17 de febrero de 2016

Creación de Riqueza, el Concepto Escaso en la Política Peruana


Jeffrey M. Kihien



No estoy sorprendido por los personajes que postulan democráticamente a un cargo público en el Perú. Ni siquiera los calificaría como políticos y demócratas en el estricto sentido de la palabra, porque un político cuida su imagen y se somete asimismo a tener una conducta intachable, tanto pública como privada, y un demócrata defiende la libertad individual sobre todas las cosas, aquella que está en constante amenaza por el estado. Por eso digo que la mayoría de los candidatos son oportunistas, triviales mayormente, que ven la oportunidad celestial postulando a un cargo público, y quizás los elijan, total no pierden nada. Los que perdemos somos nosotros.
Que sean oportunistas no es lo que más me asusta, y sí que asustan, sino más bien sus propuestas. No he escuchado a ningún candidato hablar sobre la creación de riqueza, sino  todo lo contrario, como repartir la riqueza que ya está creada. En pocas palabras “meterle la mano al bolsillo a Pepe para dársela a Pedro.” Ofrecen casas, sueldos vitalicios, pensiones para todos, y todo toditito “gratis,” sin embargo, el elector que entiende algo de economía sabe que no hay nada gratis, es imposible que sea gratis, alguien con su trabajo y su riqueza está pagando por todo lo “gratis” que ofrecen los candidatos. Es que es bien fácil ser generoso con la plata de otro, en este caso la plata del ciudadano que es apropiada por el Estado peruano, para luego ser mal usada creando clientelismo político. Y todo lo hacen en nombre del “Pueblo” por eso me asusta cada vez que escucho esa frase.
Hay un candidato a la presidencia que me ha llamado la atención, el que ofrece “renegociar Camisea,” el candidato quiere cambiar el contrato que se firmó libremente entre las partes justamente ahora que el proyecto está operando, y  lo hace usando otra frase macabra “que el contrato va contra los intereses del Perú.” En estos años, en que la inversión internacional se retira de los países emergentes como el Perú, ponerse a hablar de “renegociar” un contrato es dispararse a los pies, ocasiona que sea aún más difícil atraer inversión al país, mucho más en un área tan complicada como el gas y petróleo. Qué difícil es crear riqueza en el Perú. Ese mismo candidato, con el aura de santo y buen verbo casi se corta las venas al mencionar que en una región minera como Cajamarca se encuentren el mayor porcentaje de niños desnutridos, y culpa a la empresa privada, a la minería. Yo le digo al Sr. Candidato que si los niños están desnutridos es culpa de los padres, de quien más es la culpa, y que en las regiones mineras del sur, Tacna, Moquegua y posiblemente Arequipa no hay desnutrición infantil, porque en el sur los padres son responsables.
Así están las cosas.  Yo voto con la mano en el bolsillo, daré mi voto al candidato que ofrezca fórmulas para crear riqueza, para que el ciudadano progrese con su trabajo y no esperando que el Estado le quite a otro para dárselo a él como soborno, con la oscura finalidad de mantenerlo pobre e ignorante para siempre.